¿Prensa libre?

El programa Prensa Libre que fuera conducido por Rosa María Palacios en América Televisión -también conocido como canal 4-, ha llegado al fin de su emisión, no porque la labor inquisidora y punzante de la señora Palacios haya estado terminada o el público haya manifestado estar hastiado de esta periodista, sino más bien en palabras de Martha Meier Miró Quesada  se trató de una apuesta del canal por el “entretenimiento”.

Es aquí que uno como espectador tiene dos opciones, que se repiten en la vida de uno, el primer camino es aceptar la información que a uno se le da, el otro es cuestionarla y reformularla y no es que mi escepticismo sea simplemente un giro de quien pretende ironizar, sino que los argumentos que ha dado la señora Meier en el semanario “Hildebrandt en sus trece” son un tanto deficientes, al punto de que la propia Rosa María Palacios ha manifestado no creer los motivos que le expresaron, incluso solicitando que le diesen explicaciones  que ella pudiera considerar realmente válidas para la no renovación de su contrato. Rosa María Palacios también manifestó lozanamente que su salida corresponde a la decisión de seis miembros que conforman un directorio de nueve.

Este es el punto donde, si es que ha tomado la segunda opción de la que hablo líneas arriba empieza a formular hipótesis, algunas agudas y otras rozarán la paranoia, pero en base a este proceso se construyen las preguntas y sin ellas no habrían respuestas. Los motivos que muchos opinólogos atribuyen son políticos, Rosa María Palacios era una investigadora exhaustiva, una preguntona impenitente, judicialmente incansable. Las características propias de un periodista polemizador, profesional y en suma incómodo.

Mas ¿Quién, o quiénes podrían tener una urticaria tan fuerte con el programa PL, para pedir su corte? Bueno la pregunta ha sido formulada por otros antes que por quien escribe esta columna, de igual forma han brotado algunas respuestas desde cada podio. César Lévano fiel a su postura, argumenta que se trata de una argucia del presidente García ,porque Rosa María Palacios siempre fue al choque frontal con el caso de los “petroaudios”.

Otro periodista de la misma postura política de Lévano, mas de diferente postura respecto a este caso César Hildebrandt en su semanario señala, -y de cierta forma desacredita lo que enuncia Lévano- al decir que si bien Rosa María Palacios tenía todas las características del periodista incómodo : “nunca produjo un disgusto en la banca, en las mineras o en la Confiep”. De alguna manera el veterano hombre de prensa quiso decir que si bien PL era un programa que generaba polémica, no ha sido retirado por pedido de los sectores de la derecha o relacionados al presidente García. Lo cual hace que argumentar que el programa Prensa Libre ha sido cortado por ese extremo es supuesto difícil de formular, aún más difícil de defender y que podría ser tildado sin mucho esfuerzo de proposición ilógica

Entonces: ¿Qué o quiénes están detrás de esta repentina pérdida para la televisión noctámbula? De las antípodas de los anteriores periodistas mencionados están quienes argumentan que se trata de presiones del gobierno entrante como la propia Rosa María Palacios manifestó: “Hay muchas posibilidades, una es que lo que yo pueda decir en el futuro pueda incomodar a los dueños, al comenzar el gobierno de Humala. Me siento muy orgullosa de mi trabajo, me siento bien, habían ganado trabajo, prestigio, le he dado trabajo a 21 personas”,  sin embargo, ante los escépticos estos argumentos palidecen cuando uno examina que a quien se le atribuye tal desaire aún no goza de un poder coercitivo efectivo, , pero parecen olvidar que el poder muchas veces puede ser efectivo sin necesidad de la coerción.

Podemos seguir desarrollando premisas y conclusiones a partir de todo lo aquí expuesto, pero esta columna no pretende ser una cacería de brujas  -como si ha sido víctima de una al parecer el programa Prensa Libre-. En tanto a los espectadores corresponde estar pendientes de que siempre se mantenga la pluralidad mediática, su defensa y nosotros como televidentes, lectores y usuarios demandarla y exigirla, es una columna indispensable en la construcción de la sociedad libre.

No quiero terminar esta columna sin manifestar mi solidaridad con Rosa María Palacios, el pesar que me produce la cancelación de Prensa Libre y e indicar que quienes hemos seguido su labor esperamos su regreso a la televisión o mejor dicho a la difusión.

Por Aldo Cisneros J.

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2 respuestas a ¿Prensa libre?

  1. Pingback: ¿Prensa libre? (via Grupo Perú Futuro) « Seguiremos soñando juntos…

  2. ricfly3r dijo:

    Una pena la verdad, pero esperamos su pronto retorno. De todas formas siempre la tendremos en radio capital, por lo menos.

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