El antiimperialismo y una visión constructiva del APRA

Hace ya muchos años atrás, el líder histórico y fundador de la Alianza popular revolucionaria americana (A.P.R.A.), Víctor Raúl Haya de la Torre, escribió en su obra “El antiimperialismo y el APRA” las definiciones fundamentales de este fenómeno (particularmente en America Latina), sus causas, sus estructuras, y la visión del APRA como una solución a este problema. Para ello se valió de diversos puntos que analizaremos con cuidado en el siguiente artículo.

Haya de la Torre explica con mucha claridad y elocuencia lo que el considera “la necesidad histórica” de la existencia del APRA como partido conformado por un frente unido de todos los sectores sociales de nuestro país. Esto en respuesta a la visión discriminatoria de un partido clasista como la que se planteaba en la existencia del partido comunista (en este caso solo de la clase obrera, poco desarrollada en el Perú de aquel entonces).

Además, narra Haya de la Torre, que la existencia del APRA era necesaria como partido de frente único que abarcara las clases campesinas y las clases medias (intelectuales) porque sin esto no sería posible capturar el estado, a su juicio, principal instrumento de la expansión imperialista. Para esto, Haya de la Torre nos plantea dos cosas: primero, denunciar al comunismo tradicional clasista, poco culti-leído, con escasa visión de la realidad latinoamericana por ser de procedencia foránea, y además, con una deficiente capacidad para analizar críticamente la concepción histórica de Marx, transformándola inevitablemente en dogma que a la larga le terminaría haciendo más daño a la sociedad existente. En segundo lugar, nos plantea la necesidad de una lucha político-económica para hacer frente a lo que el llamaba “la fuerza del imperialismo de la grandes empresas”. Esto debido a que sometían y absorbían a los pequeños comerciantes (pequeños burgueses) y que eran a la larga los principales damnificados por su impotencia a crecer y desarrollarse económicamente en una clase nacional pujante.

Haya de la Torre también enfoca el mismo tema desde otra perspectiva. El menciona que en un sistema de intervención imperialista, al principio se cree que este favorece a las clases más pobres, pues les da trabajos con salarios y algunos beneficios que antes no poseían (antes no poseían ni salario), pero al mismo tiempo, estos beneficios son inferiores a los que percibiría un trabajador del mismo tipo en un país desarrollado. A ello llama Haya, junto a la absorción del pequeño capital nacional por parte del gran capital extranjero, imperialismo. Y a la respuesta de esto, la unión de los pequeños empresarios con los campesinos para combatir este problema a través de la lucha política y económica: El APRA.

En otras palabras, aquí tenemos la visión de un Haya defensor de los pequeños empresarios, de la clase media intelectual, que en este caso reclama su lugar en la economía nacional y su fortalecimiento frente a las grandes fuerzas económicas extranjeras. De allí que Haya llame a la revolución aprista “La segunda independencia” pues lograría dar derechos a los pequeños comerciantes de la clase media, tal como una vez ocurrió con los comerciantes de Lima una vez enfrentados al poder español.

En su libro “La revolución constructiva del aprismo” el hoy Presidente del APRA, Alan García, intentó explicar el por qué de una nueva visión constructiva entorno al desarrollo del Perú, sus necesidades actuales y como estas, tal como lo expresó Haya en sus textos, cambian y se dinamizan constantemente. Lo que es un día, puede no serlo al día siguiente. En esto García es enfático al reafirmar “Si aceptamos que Europa y America están muy lejos de ser idénticas por su geografía, por su historia, y por sus condiciones económicas y sociales, es imperativo reconocer que la aplicación social de doctrinas y normas de interpretación europea deben estar sujetas a profundas modificaciones.”

En este caso para García, como lo fue tanto para Haya de la Torre, la importancia radicaba en fortalecer a la clase media, en impedir que sean sometidos por el capital extranjero. En otras palabras, de formar una clase media sólida y pujante que nos librara del imperialismo, como efectivamente, tiene que ser. Las naciones deben ser libres y nunca estar sometidas a ningún poder extranjero, eso es verdad, el tema son los medios que utilizamos para lograrlo. Haya de la Torre diagnosticó muy bien el problema: la necesidad de fortalecer a los pequeños comerciantes. Para lograr este objetivo era necesario el control del estado (pues era la principal herramienta del imperialismo), pero a su vez, esto era solo posible a través de un partido (para lo cual se necesitaba la alianza en un frente único de campesinos e intelectuales) , pues de otro modo, no se obtendría la victoria. Así nació el APRA.

Es importante destacar que Haya de la Torre fue muy tajante desde el comienzo en denunciar las doctrinas comunistas, pues creía que no se adecuaban a la forma en que estaba organizada la sociedad peruana. Haya fue siempre un profundo defensor de la clase media, de la justicia social y de la soberanía. Cuestiones que paradójicamente también defiende el liberalismo, que es muy distinto al mercantilismo imperialista.

Por Alejandro Cavero Alva

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