Gadafi y Occidente: La Fábula de Pedro y el Lobo

Cuando parecía que el eco del grito por justicia de Buaziz, el joven de veintiséis años que sé prendió fuego en Túnez, acabaría con la dictadura de Gadafi, tal como lo hizo con las de Ben Alí y Mubarak, la realidad nos cayó como un baldazo de agua fría. Si bien los rebeldes lograron acorralar al dictador en Trípoli durante los primeros días de la revuelta, la superioridad bélica de la milicia ha dado vuelta el partido y las noticias de los últimos días han descrito una sinfonía de reconquistas. Contra todo pronóstico, las tropas oficialistas bombardean a los rebeldes desde el aire, han retomado el control de Ras Lanuf, Briga, Zuaiya y están a puertas de Ajdabiya, Misrata y Bengasi. Una conclusión muy clara se desprende de estos hechos: los libios no pueden solos.

A raíz de esta situación ha surgido un debate que aún no termina. ¿Debería instaurarse una zona de exclusión aérea en Libia? Hacerlo requeriría patrullar constantemente los cielos libaneses con aviones internacionales. La misma Liga Árabe exhortó al Consejo de Seguridad de la ONU instaurarla; sin embargo, no hay voluntad internacional para ello, lo que se confirmó con la declaración final de la cumbre europea llevada a cabo en Bruselas el viernes último, en la que tampoco se menciona una acción concreta al respecto. Hay dos razones que quitan poder de acción a la ONU en este tema. Una es concreta: el poder de veto de China y Rusia. La otra anda como un fantasma: el completo desprestigio de occidente al momento de intervenir en la soberanía de otros países.

Hay una fábula que oí de niño sobre un chico llamado Pedro que engaña a la gente de su pueblo diciendo que viene un lobo, y cuando el lobo en verdad viene, ya no tiene la fe de nadie, nadie acude, y es devorado por él. Tal como en esa fábula, la intervención estadounidense a Irak al mando de George Bush ha dejado en la memoria de la comunidad internacional la idea de que si occidente interviene un país es por intereses económicos y políticos, y que sean cuales sean las razones argumentadas, son falsas. Con mucha razón puede decirse que Irak nunca tuvo que ver con el atentado del once de septiembre, o que las famosas armas biológicas nunca existieron, o que Hussein fue una excusa que se encontró en el camino para instaurar un gobierno jalado con hilos y hacer dinero con el petróleo. No había lobo, pero ahora sí hay, y uno grande. Si es que en ese momento nadie alzó la voz cuando se entró a matar gente inocente, ahora muchos alzan la voz en protesta ante una acción reguladora que no supone atacar a las fuerzas libias directamente, y sobretodo pretende salvar vidas civiles. El Síndrome de Pedro y el Lobo hace que las decisiones seas más difíciles, que no haya credibilidad.

Dice Thomas Friedman, tres veces ganador del premio Pulitzer, que la agenda de occidente para con el oriente próximo siempre se ha basado en mantener “abiertas las mangueras, bajos los precios del petróleo, no incomodar demasiado a los israelíes, a cambio de poder hacer lo que quisieran en sus países”. Y es cierto. Si no fuera por la autoinmolación del joven Buaziz hoy estaríamos en un mundo distinto. Pero la indiferencia de occidente es un tema que deberá ser tratado en otra oportunidad. Lo que sucede hoy en el oriente medio es un posible equivalente a la Revolución Francesa en occidente: una reivindicación de la libertad y de los Derechos Humanos. Si bien sería terrible que se interviniera de nuevo un país para sacar provecho de él, será más terrible perder una oportunidad como esta sin antes por lo menos analizarla fríamente. Esperemos que en la reunión del G8 del lunes el Síndrome de Pedro y el Lobo pese menos que la buena voluntad y la proactividad.

Artículo por Juan Ignacio Chávez

ESCRIBE AQUÍ UN COMENTARIO SOBRE ESTE ARTÍCULO

Esta entrada fue publicada en Actualidad, Comunicaciones, Economía y Finanzas, Eventos, Filosofía, Política, Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s