Juventud, crecimiento y reformas pendientes

El crecimiento económico de nuestro país ha sido durante los últimos años uno de los más altos de América latina, incluso por encima de nuestro vecino del sur y de los gigantes del continente como Argentina, Brasil o México. Esto debido básicamente a dos factores: uno de marco legal y otro de carácter potencial. El primero fue un conjunto de reformas constitucionales y legales que se dieron en la década de 1990. El otro, un factor poblacional. Alrededor del 35% de los ciudadanos de nuestro país son jóvenes, es decir, entre 18 y 35 años.

¿Esto por qué es importante? Hoy en día por ejemplo, muchos países europeos se encuentran en una crisis económica debido a que su fuerza laboral ya es vieja y el costo que esto significa para un modelo de estado de bienestar es muy alto cuando tienes pocas personas en la trabajando y muchas en etapa de jubilación. Incluso en países como Francia otorgan beneficios económicos a aquellas personas que deseen tener más hijos. En el Perú, el grueso de la masa laboral es joven, cosa que permite un dinámico crecimiento en la economía siempre y cuando a esta masa se le permita interactuar libremente ¿Pero cual es el problema en nuestro país? A pesar de que nuestra tasa de crecimiento es una de las más elevadas, los factores que la sostienen (juventud, precios internacionales de los metales elevados, crecimiento de la China e India, etc) no serán eternos, y es precisamente hoy que como jóvenes, debemos ponernos a pensar un poco más en nuestro futuro.

Hoy la vasta mayoría de la fuerza laboral (joven en su gran mayoría) es en un 80% informal. Esto quiere decir que no paga impuestos, que sus trabajadores (principalmente constituidos en micro y pequeñas empresas) no se encuentran en planilla, y por tanto no están inscritos ni al seguro social y mucho menos a una pensión de jubilación futura. Es momento entonces de pensar en la reforma económica más importante que tiene hoy nuestro país por delante si es que queremos continuar con un desarrollo y un crecimiento sostenido en los próximos años, o si es que queremos que esto sea tan solo una situación coyuntural: La reforma de la formalización en nuestro país.
Con una reforma de este tipo, se permitiría al estado bajar paulatinamente las tasas tributarias, con el contrapeso de que un incremento en la formalidad incentivará el aumento del numero de contribuyentes y por ende los montos de recaudación. Esto en economía se representa bajo el modelo de la curva de Laffer. Esta es quizá la más importante reforma que involucre el futuro directo de millones de jóvenes hoy informales, sin más esperanza para el futuro que ampararse en la fuerza de su trabajo que hoy les da el pan para seguir viviendo.

Esta propuesta debe venir en conjunto con un plan integral de reforma del estado y el poder judicial (temas más profundos que no abarcaré en este artículo) que logren hacer sostenible hoy nuestros crecimiento. De otro modo, este desarrollo coyuntural colapsará como ocurrió el 2009 cuando el Perú solo creció alrededor de 1% tras una devastadora crisis externa. Nuestro país debe estar blindado, y la mejor forma es reformar nuestro sistema tributario para garantizar que no seremos presas de factores externos, de la variación de precios internacionales, o de la juventud de nuestra masa laboral. Los países desarrollados son aquellos en donde existe poquísima evasión tributaria y todos contribuyen para hacer del hogar común un mejor lugar. Pensemos en el futuro, no solo de los jóvenes, que en el futuro ya no lo serán, sino pensemos además en la insostenibilidad de una economía informal en donde unos pocos mantienen a la gran mayoría. Así no solo no habrá estabilidad económica, sino tampoco social ni política.

Artículo por Alejandro Cavero Alva

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2 respuestas a Juventud, crecimiento y reformas pendientes

  1. Lucy dijo:

    Tenía mucho miedo de que los peruanos no entiendan la necesidad de formalizar el Perú, si queremos salir del tercermundismo tenemos que cambiar de mentalidad, dejar de lado la picardía y cumplir nuestras obligaciones, pagar impuestos debe ser trea de todos para que todos tengan acceso a la seguridad social y otros beneficios que se traduzcan en obras de infraestructura, salud y educación entre otros.Así como pienso que las condiciones ya están dadas y éste es el momento de dar el salto, también creo que en este momento nos merecemos un presidente altruista que nos lleve al cambio y nos motive con su ejemplo, porque la corrupción emputece y desalienta cualquier sacrificio que estemos dispuestos a hacer por mejorar.En ese sentido Alejandro, su nota es alentadora, identifica claramente nuestras necesidades, oajalá que la educación sea parte prioritaria en este gobierno para darle a nuestra juventud la mejor herrmienta que los prepare para obtener mejores empleos.

  2. NATALY dijo:

    La mayoría de jóvenes están ingresando a una era plagada de riesgos y cargada de oportunidades. El caso del Perú no es la excepción, con un índice de desarrollo humano 0,723 ya dentro de un nivel alto y con las grandes oportunidades que se nos brinda en base a nuestra economía, poco a poco se puede ir esquivando el obstáculo para reducir la pobreza, avanzar en el desarrollo humano y para ampliar las libertades y opciones de las personas. Hoy por hoy con el contexto que nos envuelve, no es cuestión de no tener con qué y no saber cómo alcanzar un mejor desarrollo, es simplemente organizar, ordenar, alinear las voluntades políticas para que sí se pueda lograr esta meta. Pero así como tan simple suele sonar son necesarias mentes cargadas de capacidad, ingeniosidad, voluntad, identidad nacional y valores, que se pongan el Perú a cuestas y como suerte de un principio de beneficencia en salud, se responsabilicen del bienestar de todos y cada uno de los peruanos, desde el nivel Z,Y,X… hasta …C,B,A.
    Como muy bien nos manifiesta el informe de desarrollo mundial 2007, el progreso del desarrollo en un país está en invertir en sus jóvenes. Trabajar íntegramente en ellos determinará la calidad de trabajadores, padres y dirigentes de la próxima generación, para esto se busca guiar, ayudar y afianzar en pro de las decisiones acerca de sus aptitudes, la iniciación del camino que lleva a la independencia financiera y su enlace con la comunidad cívica.
    La mayoría de los responsables de políticas saben que los jóvenes influirán poderosamente sobre el futuro de sus países. Quizás esto viene a ser uno de los principales riesgos para el actuar juvenil, dado que son las políticas e instituciones quienes brindan las oportunidades y las capacidades de cómo optar por estas. ¿Pero como se sabe el porqué del actuar, ya sea en pro o en contra, de estas voluntades políticas? Bueno la respuesta a esta interrogante nos arroja una vez más en un círculo vicioso, como suele suceder en este campo. Son los propios jóvenes, aquellos que más tarde se convertirán en trabajadores, padres o dirigentes, quienes decidirán el actuar voluntades políticas. Y son estas voluntades las que decidirán qué clase de jóvenes formar según su conveniencia. Pero si bien es un círculo, todo tiene inicio y fin. Y empezar por hacer de ese círculo una línea helicoidal, será un esfuerzo progresivo, mas no en vano.

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